Soy Katia Zuluaga
Durante mucho tiempo sentí que era el ejemplo perfecto de alguien a quien le fue muy bien en el colegio y en la universidad, pero que no tenía ningún resultado sobresaliente en la vida real.
Soy muy buena comprendiendo cualquier tema nuevo al que me exponga, disciplinada al estudiar y trabajar y con resultados sobresalientes cuando me hacen una evaluación.
Sin embargo, no era tan buena cuando tenía que tomar decisiones porque veía muchos posibles caminos, me tomaba mucho tiempo porque quería considerar todas las variables y dudaba un montón sobre cuál era la mejor opción. Me desgastaba en pequeños detalles, que al final ni siquiera eran relevantes.
Te podrás imaginar el tiempo que perdía cuando tenía que diseñar un programa de liderazgo, una estrategia de cambio o cultura, o incluso escribir un informe de assessment de un candidato. Revisaba por lo menos 5 opciones de estrategias o de redacción antes de avanzar. Me tomaba mucho tiempo y agotamiento personal, poder avanzar.
Sentía que había tenía éxitos académicos, pero no en mi trabajo.
Sí fui Gerente de Talento Humano por 15 años, con calificaciones de mis clientes de 9.5/10. Pero nunca me atreví a ser comercial, a vender proactivamente, a buscar clientes. Me daba pánico porque no quería equivocarme, porque no quería que me dijeran que no. Y esta es una habilidad determinante para ser Socia de una Firma.
Finalmente logré salir de mi zona de confort, renuncié a PwC para fundar una Startup de aceleración de potencial del talento con neurociencia y machine learning. Y ¿sabes qué pasó? Se me disparó la ansiedad.
Inicié con una gran ilusión, para luego darme cuenta de que aún no tenía todas las herramientas para confiar en mí y en mi criterio, sin depender de otros o de la tecnología.
La ansiedad aparecía al salir de mi zona de confort
KAT FORMULA nace de mi historia y de las historias que me rodean
Ver a mis hijas paralizarse por miedo al error.
Ver a muchas mujeres esforzarse por ser perfectas y nunca llegar.
Escuchar a mujeres brillantes decir: “no soy suficiente”.
Llevo años creando este espacio que integra las mejores herramientas de las ciencias del comportamiento de una forma cercana, práctica y basada en el contexto personal de cada mujer, para que como yo, logren:
Soltar la necesidad de hacerlo todo perfecto.
Reconocer el error como parte del crecimiento, no como una amenaza.
Reinterpretar el fracaso y construir una voz interna más compasiva.
Soy realista: la transformación de una persona requiere un gran esfuerzo. Pero también soy optimista: cuando se tiene identificado el mejor camino, todo se hace mucho más fácil.
Este es el sueño:
¡Vivir mejor: más logros y más satisfacción!